Andate ya de esta casa
dejá ya de mendigar
me dijo el dueño de una empresa
cuya puerta yo fui a golpear.
Una máquina fría
ocupaba mi lugar
en sus bolsillos sonrisas
y mis manos vacías.
Qué has hecho ciencia con mi vida
qué otro robot vas a inventar
qué otra máquina traerás
que produzca sin pensar.
Qué has hecho máquina con el hombre
lo condenas a pelear
por no vivir arrodillado
por no tener que mendigar.
Yo no en vano protesto
ni falto a la verdad
pero el hambre del bolsillo
me las tienen que pagar.
No me banco su insolencia
ni su risa de alquitrán
ni al robot que contamina
y que ocupa nuestro lugar.